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Empieza con el porqué, un libro de Simon Sinek

Empieza con el porqué, un libro de Simon Sinek

Resumen del famoso libro de Simon Sinek Empieza con el porqué. Descubre cómo innovar.

El libro Empieza con el porqué, de Simon Sinek (Start With Why, su título original en inglés), es un fantástico libro para descubrir por qué algunas empresas logran una innovación continua.

Sinek es un autor y profesor británico especializado en gestión, motivación y desarrollo personal que ha trabajado en agencias como Ogilvy & Mather.

En este libro de 2011 nos explica por qué no hay inspiración sin llegar al porqué inicial. La tesis de este libro ha acabado generando un movimiento para promover a otros a hacer lo que les inspira. Si no has visto su charla en TED te recomiendo, encarecidamente, no perdértela. ¡Es una de las más vistas de la historia!

Cómo lo hacen las empresas que triunfan año a año

Todos conocemos casos de personas y organizaciones que son más pioneras o exitosas que otras y que, además, son capaces de repetir su éxito una y otra vez.

Lo que les une a estas empresas o personas es que están interesadas en su porqué y esto las hace ser más inspiradoras hacia el resto de la gente. Son más productivas porque saben el porqué hacen lo que hacen y acaban siendo más felices.

La gente no compra lo que hace alguien, sino la razón por lo que la hace.

El liderazgo requiere dos promesas

Para Sinek, el lideragzo requiere de dos promesas previas: visión del mundo que aún no existe y capacidad para comunicarlo.

Todas las decisiones deben poder explicar el porqué y ese porqué debe estar también en cada mensaje que se transmite.

Los grandes líderes como Steve Jobs y Apple, Martin Luther King o los hermanos Wright, al ser analizados por el autor pudo comprobar que actuaban, pensaban y se comunicaban de la misma manera y que esta era opuesta a los demás. Todos lograron el éxito porque tenían claro el porqué de lo que estaban haciendo y lo codificó en lo que él llama el “círculo dorado”.

El “círculo dorado” consiste en tres círculos concéntricos con el porqué en el centro, seguido del cómo y el qué. Nos proporciona un modelo de trabajo que puede servir de base para inspirar y dirigir a otros.

Qué, cómo y por qué

El concepto de central del libro nos habla de la relación que se establece entre el porqué, el cómo y el qué.

Lo habitual es actuar de una forma pragmática y vamos de lo concreto a lo más abstracto, es decir, que empezamos por el qué, cómo y, en el mejor de los casos, llegamos al porqué.

El qué es todo lo que se hace, especialmente todo lo que realizamos bien. Todo lo que se pone a disposición de un cliente. Es el resultado del trabajo, la parte visible.

El cómo hace referencia a los métodos, medios y valores que permiten llevar a cabo el qué. También puede hacer referencia al entorno en que se realiza el qué. El cómo ilustra el proceso para llegar al qué. Las acciones que se toman pensando en el porqué.

El porqué es el más importante y difícil de formular. Por desgracia, habitualmente no se suele valorar. El porqué es el objetivo final de lo que hacemos.

Para el autor es donde debería empezar todo. El porqué describe la visión, la causa o coherencia de la compañía:

  • Por qué existe la empresa
  • Por qué debe de importarle a alguien

El círculo dorado de Simon Sinek

Al comunicarnos al nivel del porqué, la información llega al sistema límbico, que es el responsable de nuestras emociones y sentimientos.

Muy poca gente sabe por qué hace lo que hace y cuál es el significado de su misión y su contribución al mercado.

El porqué no es algo a encontrar, es algo a construir que, además, pueda evolucionar con el tiempo.

Con esta simple idea explica por qué algunas organizaciones son capaces de liderar e inspirar a personas donde otros fracasan.

Al crear significado se logra crear valor

Los grandes líderes destacan porque saben inspirar a aquellos que les siguen en la acción. Estos líderes, mentores o personas que tenemos en alta estima, saben producir un fuerte sentido de pertenencia, sin necesidad de incentivos externos.

Los buenos líderes buscan que la gente de su alrededor tome la iniciativa, no necesitan usar recompensas o sanciones porque pueden inspirar a otras que quieren actuar. La motivación es más profunda porque saben el porqué lo deben hacer.

Hay que tener cuidado porque el porqué se puede perder, hay un gran reto siempre en conocer cómo se ha logrado un objetivo. Es un problema habitual que, cuando se consiguen las metas propuestas, se priorice aquello más tangible y mesurable, como son los beneficios.

Es por ello básico distinguir y separar el éxito material del real. Si se logra el éxito material, pero se pierde el porqué, se puede sufrir.

Construyendo el porqué

El porqué no hay que esperar que nos llegue como caído del cielo. Al igual que la buena suerte, hay que construirlo. Como muy bien cuentan Alex Rovira y Fernando Trias de Bes en su libro. Si no lo has leido, no te lo pierdas.

Encontrarlo es un proceso de descubrimiento que consiste en definir el objetivo, la causa, o la creencia en un sentido más profundo de nuestra vida, y hacer que el resto sea secundario.

El ejemplo de Apple

Apple siempre es un caso paradigmático al hablar de empresas e innovación. Su lema “think different” enfatiza el desafío a lo convencional. Esto se traslada a dar un enfoque atractivo y fácil en los diseños de producto y su interfaz. Todo ello se acaba traduciendo en el desarrollo final de productos como son sus teléfonos móviles.

La gente compra Apple por sus valores con los que se identifica, no se ponen a comparar las velocidades del procesador.

La diversidad de trabajadores e ideas impulsa la innovación en todo lo que hacen. A estas personas se les contrata por la actitud, no por sus habilidades. La innovación se genera en las empresas cuando la gente se siente segura. Entonces se atreverá a tomar riesgos porque comparten los mismos valores.

Hay que vigilar siempre que la euforia de los inicios se cambie por una estabilidad y ganancias rápidas que no responde a los objetivos reales de la empresa. Cuanto más grande es una empresa, más probable es que suceda.

¿Por qué debemos utilizar esta filosofía?

Responder a estas tres preguntas que hemos visto puede ayudarnos a mostrarnos el secreto de un proyecto inspirador. Sinek nos explica que lo que realmente se necesita para liderar e inspirar es buscar cuál es tu porqué, en qué crees tú.

De esta forma podemos ayudar a la gente a tomar la iniciativa. Hay siempre que explicar por qué es necesario hacer algo. Esto fomenta el sentido de pertenencia e inspira a la acción.

La fuerza de las personas que inspiran a la acción es hablar de sus creencias, de sus convicciones profundas, del significado de las cosas. Al compartir sus ideas, hacen más proclives al resto a seguir sus pasos y propuestas porque se creen lo que dicen y eso genera que confiemos en ellos.

Tras el exitazo de este libro ha publicado otros como Los líderes comen al final o Encuentra tu porqué.

Y tú, ¿ya conoces tu porqué?